Los comerciantes de cárnicos se sienten perjudicados ante la falta de un camal municipal en el cantón Azogues, pues se ven obligados a pagar hasta 40 dólares por el traslado a los animales para que sean faenados en Paute o Cañar. 

Esta difícil situación la padecen desde hace más de cuatro años que se demolió el local donde funcionaba el anterior camal, para que en ese terreno se levante el nuevo complejo comercial.

Mila Andrade, comerciante de cárnicos del recinto ferial, recuerda que en ese tiempo el ex alcalde Saquicela ofreció construir un nuevo camal, pero no lo hizo; ahora, la actual administración también se comprometió a hacer la obra, sin embargo, han pasado varios meses y tampoco se ejecuta.

El faenamiento lo realizan en el camal de Paute, eso implica un gasto económico para trasladar a los animales, que en la actualidad los comerciantes no están en condiciones de pagar debido a la crisis que atraviesan por la pandemia, pero tienen que hacerlo, porque la carne debe salir registrada de un camal, caso contrario es decomisada por la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad).

La ciudadana señaló que esto les genera pérdidas económicas, porque si llevan tres cabezas de ganado pagan hasta 45 dólares, incluso por más que tengan su carro propio deben poner combustible y todo genera gastos. El municipio únicamente les ayuda con el transporte para traer la carne faenada de Paute hasta el mercado.

Esta es la misma realidad por la que tienen que pasar los comerciantes de carne de chancho y ovejas, quienes faenan en Cañar y pagan por el transporte de ida y vuelta hasta 40 dólares.

Piden al alcalde que priorice la construcción de un camal, porque es necesario el adecuado faenamiento de la carne de res, chancho y ovejas, por ser un producto de primera necesidad para consumo humano